Diversos gremios de la prensa venezolana han denunciado la detención de al menos 14 periodistas y trabajadores de medios de comunicación durante la jornada del pasado 5 de enero de 2026, en un contexto de alta tensión política tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) y el Colegio Nacional de Periodistas (CNP) de Venezuela informaron que estos arrestos ocurrieron principalmente en los alrededores de la Asamblea Nacional en Caracas mientras la prensa cubría la instalación del nuevo período legislativo.
Restricciones y violaciones durante la cobertura
Según los comunicados difundidos por el SNTP, los profesionales enfrentaron obstáculos graves para ejercer su labor informativa:
Se les prohibió grabar, transmitir en vivo o tomar fotografías dentro del recinto legislativo. Funcionarios de seguridad, incluidos miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), detuvieron y trasladaron a periodistas a instalaciones oficiales dentro del Palacio Legislativo. Durante los procedimientos, se exigió el desbloqueo de teléfonos móviles, con acceso a contactos, conversaciones, notas de voz, contenidos de redes sociales y correos, lo que fue calificado como una vulneración de la privacidad y el secreto de fuentes.
Un caso citado por el sindicato fue el del periodista Daniel Álvarez, de Televen, a quien le fue temporalmente incautado su teléfono mientras los agentes realizaban estos procedimientos.
Repercusiones y denuncias de criminalización
Aunque varios comunicadores fueron liberados, organizaciones sindicales alertan sobre la gravedad de estas acciones. El SNTP destacó que esta práctica constituye una violación a la libertad de prensa y fomenta la autocensura, al intimidar directa y tecnológicamente a profesionales que realizan coberturas de hechos de interés público.
Distintas fuentes periodísticas también señalan que estas detenciones se producen en un escenario de mayor represión contra la prensa independiente en Venezuela, donde la criminalización del trabajo periodístico, bajo acusaciones como “terrorismo” o “diseminación de información falsa”, ha venido en aumento en los últimos años.
Contexto político: tensión e incertidumbre
La detención de los periodistas ocurre en medio de una profunda crisis institucional: tras una operación militar estadounidense en Caracas que resultó en la captura de Nicolás Maduro, las fuerzas chavistas han impulsado medidas de emergencia y control para consolidar poder.
Ese operativo, que llevó a Maduro a enfrentar cargos en tribunales de Estados Unidos, ha sido fuertemente criticado a nivel internacional por posibles violaciones al derecho internacional y ha generado una intensa disputa política entre actores internos y externos.
Defensa de la libertad de expresión
Organizaciones internacionales de derechos humanos han manifestado su preocupación por la situación de los periodistas en Venezuela. Grupos como Reporteros Sin Fronteras señalan que la vulneración de la libertad de prensa —incluyendo detenciones, confiscación de equipos y eliminación de contenidos— se ha convertido en un patrón sistemático para silenciar voces críticas o independientes.
El caso pone nuevamente en el centro del debate público la necesidad de garantías para la labor periodística y el respeto a los derechos fundamentales, especialmente en contextos de profunda crisis política e institucional como el que actualmente atraviesa Venezuela.
