La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó un proyecto de ley que autoriza a los funcionarios de Carabineros de Chile a portar de manera permanente su arma de cargo, incluso cuando se encuentren fuera de servicio. La iniciativa busca entregar mayor certeza jurídica y reforzar la protección de los efectivos policiales frente a los riesgos que enfrentan tanto en actos de servicio como en su vida cotidiana.
La propuesta fue respaldada por una amplia mayoría en la Sala, reflejando un consenso transversal respecto de la necesidad de actualizar el marco normativo que regula el uso y porte de armas por parte de la policía uniformada.
¿Qué establece el proyecto?
El texto aprobado modifica la normativa vigente para permitir que los funcionarios de Carabineros puedan portar su arma institucional de forma permanente, sin que ello esté condicionado exclusivamente al horario laboral o a la realización de un procedimiento policial específico.
La ley establece que las condiciones concretas de aplicación, tales como los escalafones habilitados, tipos de armamento, protocolos de uso, custodia, responsabilidades y eventuales restricciones, serán definidas posteriormente mediante un reglamento, con el fin de asegurar estándares claros y controlados en el uso de la fuerza.
Argumentos a favor
Durante el debate parlamentario, quienes apoyaron la iniciativa señalaron que los carabineros están expuestos a amenazas constantes, incluso cuando se encuentran de franco, debido a su condición de funcionarios policiales. En ese contexto, se argumentó que el porte permanente de armas permite mejorar la capacidad de autoprotección, la reacción ante delitos flagrantes y la defensa de terceros, reduciendo además la ambigüedad legal que hoy existe en estas situaciones.
Asimismo, se destacó que la medida no implica un uso indiscriminado del armamento, sino que se enmarca dentro de las reglas del uso legítimo de la fuerza, sujetas a control institucional y a la normativa vigente.
Posturas críticas y reparos
Desde sectores que votaron en contra o se abstuvieron, se plantearon preocupaciones sobre los riesgos asociados al porte permanente de armas, especialmente en ausencia de un reglamento detallado al momento de la aprobación. Algunos parlamentarios señalaron la necesidad de reforzar previamente la formación, el control interno y los mecanismos de supervisión, para evitar eventuales usos indebidos o situaciones de riesgo para la convivencia ciudadana.
Próximos pasos legislativos
Con esta aprobación, el proyecto continúa su tramitación en el Senado, donde deberá ser analizado y eventualmente perfeccionado antes de su despacho definitivo. De ser aprobado, la entrada en vigencia de la ley quedará supeditada a la dictación del reglamento que operacionalice la norma.
Un debate en el centro de la agenda de seguridad
La iniciativa se inserta en un contexto de alta preocupación ciudadana por la seguridad pública y forma parte de un conjunto de reformas orientadas a fortalecer las capacidades del Estado frente al crimen, al mismo tiempo que reabre el debate sobre los límites, responsabilidades y controles en el uso de la fuerza policial.
